El doble drama de los ‘jodidos’ por la pandemia en Panamá

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El presidente de Panamá, Laurentino Cortizo, reconoció a un medio impreso local que “la comunicación del gobierno ha estado mal, muy mal”, durante los últimos dos meses, al arreciar la pandemia, producto de la Covid-19, con lo que tambaleado su confiabilidad.

Entre tanto, el reconocido analista Jorge Eduardo Ritter le dio la razón a Cortizo al afirmar en el diario La Prensa que, “ningún gobierno ha perdido tanta credibilidad en tampoco tiempo”, al alegar que todo ello es consecuencia de la falta de transparencia.

Así las cosas, la inesperada, pero franca, reacción del mandatario está relacionada con la estrategia de comunicación de insertar un anuncio pagado por el Gobierno en varios medios impresos para desmentir a otro. Esto provocó una avalancha de críticas de los indignados periodistas por el gesto gubernamental.

Los miembros de los sindicatos de Panamá protestan contra las medidas de reapertura adoptadas por el gobierno panameño después de la cuarentena.
Los miembros de los sindicatos de Panamá protestan contra las medidas de reapertura adoptadas por el gobierno panameño después de la cuarentena. (LUIS ACOSTA / AFP)

Siembro la pregunta arriesgando una respuesta: ¿por qué estos medios escritos aceptaron los anuncios del Gobierno que intentó desmentir a sus colegas? Esta novatada revitalizó al periódico La Prensa, le dio un aire a su imagen, a la que vinculan con el expresidente Juan Carlos Varela, acusado supuestamente de un sinfín de delitos a su salida de la Presidencia. Mientras baja la creencia en el Gobierno.

Cortizo intenta recuperar su fiabilidad que lo llevó a ganar las elecciones presidenciales de 2019, en la que el panorama, de acuerdo a Ramiro Vásquez Chambonett, era la sensación que, en los dos últimos quinquenios, los ex presidentes que lo administraron “atendieron al país como lo hacen con sus negocios”. Según él, esto impacto en las capas sociales, que las llevaron al empobrecimiento.

En paralelo, la Covid-19 ha puesto pública la grieta que separa a la población panameña”

Expresiones tales como “Vayan a buscar agua al río” fue la respuesta de una empresaria al insistente pedido de los sectores marginados del país para ser abastecidos.

Miembros del sindicato de Copa Air protestan contra las medidas de reapertura adoptadas por el gobierno panameño.
Miembros del sindicato de Copa Air protestan contra las medidas de reapertura adoptadas por el gobierno panameño. (LUIS ACOSTA / AFP)

Sin aportar razones, desacredita al solicitante, vive en un glóbulo, en que la pobreza es una condición y no un producto de malas políticas económicas. Como primer frente de lucha para al virus es necesaria el agua y el jabón.

Entretanto, un expresidente de un reconocido gremio empresarial comenta entorno al cierre de los colegios, como consecuencia de la Covid-19, que “debemos tener cuidado extremo con el objetivo de elevar los estándares de la educación pública para que esto no conlleve la destrucción de la educación privada”, cosa que también provocó un rechazo monumental.

Desconoce este señor que la mayoría del personal sanitario es egresado de los colegios y la universidad pública. Y, la Universidad de Panamá sobrevive, a pesar de los recortes presupuestarios. Se levanta día con día para formar nuevos profesionales.

Es necesario reforzar la educación estatal, debido a que, ante el próximo anuncio de reapertura de las escuelas, muchos estudiantes, ante pérdida de trabajo de uno de sus padres, tendrán que emigrar a ellas, o en el peor de los casos perder el año escolar.

Una niña espera que los voluntarios del 'Plan de Solidaridad de Panamá' entreguen bolsas de alimentos como ayuda durante la pandemia.
Una niña espera que los voluntarios del ‘Plan de Solidaridad de Panamá’ entreguen bolsas de alimentos como ayuda durante la pandemia. (LUIS ACOSTA / AFP)

En paralelo, los líderes sindicales presionados por sus militantes piden una respuesta económica al aportar, mes a mes, una cuota destinada a tiempos de crisis, sin embargo, recibieron como respuesta: “El sindicato tiene un fondo de huelga y como su nombre lo indica es sólo para huelga, no estamos preparados para esto. Eso le corresponde al Gobierno central y a los empresarios de dar garantías a las obras”.

Estas declaraciones apuestan a la “ignorancia” de sus agremiados. Se equivocaron. Los trabajadores no se fían de estos hombres, “los supuestos” dirigentes sindicalistas; al día de hoy, el hambre los desperdiga, pero han ganado conciencia de clase.

Desean evitar un enfrentamiento con sus empleadores, exigen ser respetados con mejores condiciones salariales y laborables.

Esta mano de obra que nueve al país, sabe que su presión, de no lograrlo, está en la calle, sin ellos, el empresario no funciona”

¿Cómo son capaces de lanzar tan temerarias expresiones, tanto los empresarios como los líderes sindicales?

Entre tanto, el Ministerio de Salud en sus diarias conferencias en las que dan un reporte gráfico del comportamiento de la pandemia, poco entendible para la mayoría de la población, pero para los especialistas todo indica que se ha producido un rebrote.

Tras el desconfinamiento y el número elevado de contagios, se volvió a las anteriores medidas en dos provincias del país, tres días a la semana para mujeres y otros restantes para los hombres, con tres horas de salida que deben corresponder al final de su número de cédula de identidad. Los domingos, cuarentena total.

Un padre con su bebé en brazos en Ciudad de Panamá.
Un padre con su bebé en brazos en Ciudad de Panamá. (LUIS ACOSTA / AFP)

El confinamiento tenía como objetivo fortalecer los hospitales y sus equipos para lo que se avecinaba, tras la desescalada, el rebrote”

En la actualidad, se teme una posible letalidad. Esto preocupa, y mucho. La mayoría de los panameños piden al Gobierno una comunicación eficaz y directa, están cansados de los “regaños” de los que diariamente son objeto por parte de los que rigen el sistema sanitario.

Aseguran, a través de las redes sociales: “Somos adultos, entendemos el problema. Pero parece que ellos – los voceros del gobierno- no nos ven, ven otra realidad”

¿A quién se culpa de los contagios? A los jodidos, a la población más vulnerable ¿Cómo se puede mantener una distancia social, en cuanto nuestra gente vive hacinada, con deficiencia en el transporte público, entre otros problemas sociales y escenarios producto de la pobreza?

FUENTE> https://www.lavanguardia.com/participacion/lectores-corresponsales/20200612/481712602195/gobierno-laurentino-cortizo-panama-criticas-gestion-pandemia-covid-19-pobres-rebrote-contagios.html