El ecosistema de manglar, una fuente de desarrollo para el ecoturismo

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Los bosques de manglar, los lechos de pastos marinos y los arrecifes de coral funcionan en sintonía como un sistema único, de tal manera que además de mantener las zonas costeras saludables y brindar refugio a miles de especies de vida silvestre, estos ecosistemas también promueven el turismo sostenible en las comunidades locales mediante la implementación y desarrollo de proyectos que ayudan a la conservación de los manglares, así como también a la creación de fuentes de trabajo, sin dejar de lado la incorporación de experiencias que vivirá el visitante al conocerlos.

Aunque estos ecosistemas pueden parecer simplemente arbustos costeros, cumplen una función fundamental en el planeta, desde proporcionar refugio y alimento a los peces y demás vida salvaje, hasta protegernos contra las inundaciones y el calentamiento global.

Mayté González, directora de la organización Wetlands International Latinoamérica y el Caribe, dedicada a la conservación y restauración de los humedales, señaló a este medio que Panamá cuenta con aproximadamente 1.744,35 kilómetros cuadrados de zonas de manglar. De estos, cinco son reconocidos como sitios Ramsar o humedales de importancia internacional: bahía de Panamá en Panamá, golfo de Montijo en Veraguas, San San Pond Sak en Bocas del Toro, Damani Guariviara en la comarca Ngäbe Buglé, Punta Patiño en Darién.

“El país posee manglares en muy buen estado de conservación. Entre ellos podemos destacar los manglares en el golfo de Chiriquí, los manglares de Río Congo y Cucunatí en Darién. Sin embargo, también hay manglares gravemente afectados por el desarrollo urbano descontrolado, el irrespeto del área protegida y la contaminación, como los de la bahía de Panamá”, detalló la experta.

El ecosistema de manglar, una fuente de desarrollo para el ecoturismo
El hombre puede conservar y aprovechar sustentablemente los manglares.Cedida

“Por esto es necesario realizar acciones de protección y restauración de manglares tanto en la costa del Pacífico como en el Atlántico”, insistió.

Dentro de la importancia que tienen los humedales costeros, destacando entre ellos los manglares, está que “representan ambientes de interfaz entre ecosistemas terrestres y marinos altamente sensibles a las características de las masas de agua que entran y salen de ellos”, describió González.

También destacó que estos ecosistemas no solo representan hábitats únicos e importantes para gran número de especies de vertebrados e invertebrados, sino que proveen una serie de servicios ecosistémicos, entre los cuales se destacan la retención y remoción de nutrientes, estabilización de la línea de costa a través de la acumulación de sedimentos, secuestro de carbono, provisión y mejoramiento de la calidad del agua y aminoramiento del efecto de tormentas, inundaciones y otros desastres naturales; esto último por la función que cumplen de atenuación de la intensidad y altura de los fuertes oleajes.

El ecosistema de manglar, una fuente de desarrollo para el ecoturismo
En Panamá ya existen rutas ecoturísticas dentro del ecosistema de manglar.Cedida

El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUD) destaca en su sitio oficial que los manglares son ecosistemas ricos en biodiversidad que funcionan como hogar de moluscos y crustáceos y guarderías de peces donde desovan y se crían cientos de especies de peces pequeños. Igualmente los manglares son zonas de anidamiento de gran cantidad de aves. Sus raíces, además, refugian reptiles y anfibios.

Potencial para el turismo

Gracias a esa gran diversidad de fauna que habita en ellos, los manglares son sitios de atracción turística y por su proximidad a otros atractivos como los arrecifes de coral. Sin embargo, pocos países aprovechan este potencial turístico.

En el caso de Panamá, por ejemplo, se está educando a la población para que se ejecute un turismo responsable y se ofrecen expediciones de buceo donde se puede presenciar una enorme variedad de peces pequeños, medusas y erizos sobre un fondo de raíces entrelazadas sobre el fondo arenoso.

Actualmente, Panamá está entre los países con la mayor variedad de especies de mangle del continente americano, habiéndose reportado 12 de las 65 especies (no híbridas) identificadas en el mundo, de acuerdo con el Atlas mundial de los manglares (Spalding et ál., 2010), entre ellos: mangle negro, blanco, rojo, botón, salado, alcornoque, caballero, marica, piñuelo (dos especies), helecho de manglar (dos especies).

Además de servir como fuente para el ecoturismo, los manglares son espacios empleados para diversas actividades como pesca, acuicultura, producción de sal, extracción de materia prima para construcción, producción de carbón, captura y extracción de concha; estas tres últimas se realizan con regularidad en varias zonas de manglar protegidas del país, siendo fuente de ingresos para las comunidades.

De hecho, en 2021, en isla Cañas, localizada en la costa del Pacífico en el distrito de Tonosí, provincia de Los Santos, la cual está rodeada por más de 1.200 hs de manglar de las especies mangle rojo, blanco, mariangolo (mangle torcido), botón, piñuelo, salado y negro, se implementó el proyecto comunitario ‘La ruta del manglar’, que comprende, en su primera fase, la señalización de la zona turística y los manglares, el paisajismo en las vías públicas, el equipamiento a proveedores de servicios turísticos y la capacitación en materia de emprendimiento turístico.

Esta iniciativa del Grupo Agro Ecoturístico: Azuero Sostenible tiene como objetivo brindar a los habitantes de isla Cañas la oportunidad de desarrollarse como microempresarios, para que puedan ejecutar las actividades de turismo de forma ordenada y responsable, teniendo una comunidad capacitada, consciente y protectora de la biodiversidad, una acción alineada con el plan maestro de turismo sostenible 2020-2025 que ejecuta la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP), en el cual se empodera a las comunidades para conservar su patrimonio cultural y natural.

Actualmente, los humedales forman parte de las agendas ambientales de los países en el mundo.

| El objetivo es implementar marcos y mecanismos jurídicos ambientales bajo el enfoque de uso racional de los humedales, cuyo propósito es el mantenimiento de las características ecológicas de los mismos (componentes, procesos y beneficios/servicios del ecosistema en un determinado momento) mediante la aplicación de enfoque por ecosistemas, en el contexto del desarrollo sostenible.

| “Es clave la Convención Ramsar sobre humedales de importancia internacional, de la que Panamá es parte. También los humedales son claves para lograr los compromisos de las convenciones de Biodiversidad y Cambio Climático, así como los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, explicó Mayte González de la organización Wetlands.

La formalización y establecimiento de dicho conjunto de leyes, normas y reglamentos, los cuales han sido elaborados también desde la perspectiva del cambio climático, ha determinado acciones de adaptación y mitigación, entre las que destaca la protección y conservación de ecosistemas estratégicos como son los humedales. Esto bajo el entendido de que el uso racional se centra en el manejo de los humedales y de las necesidades humanas en los diferentes espacios naturales en colaboración con las comunidades locales y, que, para ser eficaz, debe estar respaldado por una buena gobernanza, subrayó la directora.

FUENTE:https://www.laestrella.com.pa/cafe-estrella/destinoestrella/220713/ecosistema-manglar-fuente-desarrollo-ecoturismo