Isla Escudo de Veraguas, remanso de biodiversidad

287

Treinta y cuatro personas, entre científicos, estudiantes universitarios y habitantes locales, se dedicaron, durante tres años, a realizar giras de campo para documentar información sobre la flora y fauna de la isla Escudo de Veraguas, ubicada al noroeste de Panamá, en el Mar Caribe.

Los investigadores tenían como objetivo, conocer más sobre las plantas y los animales que son endémicos de la isla, es decir, que sólo existen allí. Por ejemplo, el tamaño de sus poblaciones, en qué áreas viven, qué requieren para sobrevivir y cuáles son sus amenazas. Esta información es clave para sustentar su protección.

Alicia Ibáñez, botánica e investigadora del Centro de Estudios y Acción Social Panameño (Ceaspa), explica que la idea de estudiar las plantas y los animales de esta isla surgió el año 2014, a raíz de un proyecto de investigación y de capacitación comunitaria en el Humedal de Importancia Internacional Damani-Guariviara,  cercano a la isla Escudo de Veraguas, y que tiene casi los mismos tipos de ecosistemas.

“Se formó un comité científico con investigadores y nos dimos cuenta de la escasez de estudios sobre Escudo de Veraguas, a pesar de lo importante que es esta isla por las especies endémicas que tiene. Decidimos presentar un proyecto de investigación a la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) para obtener financiamiento. Nos reunimos y se seleccionaron a los nueve estudiantes universitarios y 10 personas de las comunidades (monitores) que nos iban a apoyar”.

Isla Escudo de Veraguas, remanso de biodiversidad
Equipo que trabajó en el proyecto financiado por Senacyt.Abel Batista

Así nació el proyecto ‘Estudios de biodiversidad en la isla Escudo de Veraguas’, ejecutado por el Centro Regional Ramsar para el Hemisferio Occidental, un trabajo multidisciplinario en el cual se estudiaron los distintos componentes de fauna y flora.

“Sabíamos que se habían descrito unas nueve especies endémicas de la isla, entre ellas el perezoso pigmeo (Bradypus pygmaeus), un murciélago frugívoro (Artibeus incomitatus); una rata espinosa acorazada (Hoplomys gymnurus wetmorei), una especie endémica de ave (Amazilia handleyi) y tres subespecies de aves, y la Zamia de Escudo (Zamia hamannii)”, comenta la Dra. Ibáñez.

Como parte de este proyecto, todavía no se han descrito especies nuevas para la ciencia, aclara.

“En los tres años de investigación en campo, hemos visto otras 22 especies de animales y plantas que parecen ser diferentes de sus parientes en tierra firme, por lo que podrían ser nuevas especies para la ciencia, pero, para poder asegurarlo, necesitamos estudiarlas más en profundidad”.

Isla Escudo de Veraguas, remanso de biodiversidad
Saltarín cuellidorado de Escudo.Daniel Hinckley

Bosques 

La isla Escudo de Veraguas ha sido poco estudiada desde el punto de vista botánico, pero en este proyecto se ha recopilado información valiosa sobre los tipos de bosques que se pueden encontrar en la isla y algunas especies de plantas.

“La isla está lejos de tierra firme, en un área de difícil acceso, no hay carreteras que lleguen a esa región de la costa Caribe, entonces hay que tomar una lancha en Chiriquí Grande (provincia de Bocas del Toro) y son casi dos horas de viaje. Por eso me imagino que había sido poco estudiada”, añade la Dra. Ibáñez.

“Como parte de nuestro trabajo, describimos los principales bosques de la isla, que son: el bosque inundable, que los locales le llaman ‘suampo’ (derivado del inglés swamp, que significa pantano); y el bosque de tierra firme o de las lomas, que es un bosque húmedo tropical típico del Caribe de Panamá”.

Isla Escudo de Veraguas, remanso de biodiversidad
Murciélago frutero de Escudo de Veraguas.Jorge Pino

Como es de esperarse, las especies de árboles que crecen en ambos bosques, en general, son diferentes porque unas son más tolerantes a las inundaciones que otras. Además, hay manglares, aunque no son muy extensos, y vegetación de playas.

Los bosques inundables controlan el flujo de agua, funcionan como una esponja que absorbe agua cuando es abundante y la libera cuando escasea. También son sumideros de carbono, ya que crecen en turberas, lugares donde se acumula materia orgánica sin descomponer (turba) durante miles de años. Y los bosques de tierra firme controlan la erosión en la isla, en ellos crecen especies que son aprovechadas por los pobladores, como el níspero.

La Dra. Ibáñez comenta que, dentro de este proyecto, dos estudiantes universitarias hicieron sus tesis de licenciatura, una sobre el bosque inundable, y la otra, del bosque de tierra firme.

“También hicimos el inventario de plantas de la isla. Hay muchas especies interesantes, tenemos unas 10 que tenemos que estudiarlas más en profundidad porque pueden ser especies nuevas para la ciencia y algunas otras podrían ser nuevos registros para el país”.

Impacto humano

La isla Escudo de Veraguas pertenece a la Comarca Ngäbe-Buglé y su superficie es de 445 hectáreas. Tiene varias playas y al norte se encuentran unos 40 islotes. Forma parte del Paisaje Protegido isla Escudo de Veraguas-Dego.

Actualmente, los ecosistemas de esta isla, las especies que allí habitan y sus aguas circundantes enfrentan los embates del turismo descontrolado y otras amenazas.

“Están llegando turistas en grandes cantidades, sobre todo desde la población de Calovébora (provincia de Veraguas). La gente llega en lanchas y acampan durante varios días. No tienen información sobre la importancia de la isla, entonces, muchas veces están todas las playas ocupadas por personas y son playas donde anidan las tortugas carey y baulas; esto es una amenaza muy grande”, detalla la investigadora.

Por otro lado, la isla es usada por pescadores locales durante ciertas temporadas del año, quienes se quedan varios meses y talan árboles para construir refugios o casas. “Antes es probable que cortaban árboles con machetes, pero hoy día tienen motosierras y están cortando demasiados árboles. También hay una sobrepesca. Demasiada gente pescando y buceando, y aunque no hemos estudiado los ecosistemas marinos, sabemos que están bastante afectados por la sobrepesca”, añade la científica.

Otra amenaza para la isla es el calentamiento global y el aumento del nivel del mar, ya que la mayor parte de la isla se encuentra casi a nivel del mar.

Libro

Los resultados de este trabajo de tres años han sido compilados en el libro Isla Escudo de Veraguas: estudiando juntos su biodiversidad, con el propósito de divulgación y de educación ambiental, sobre todo en la comarca.

“El libro es bilingüe porque incluimos la traducción al ngäbere, la lengua que hablan los pobladores de la región. Queremos fomentar que los estudiantes aprendan su lengua y se comuniquen con ella”, indica la Dra. Ibáñez, editora científica del libro, que incluye unos capítulos sobre la geografía, historia colonial, el cambio climático, y algunas leyendas de la región.

Cada grupo de investigación trabajó en un capítulo. Ejemplares del libro se entregarán a las autoridades nacionales y de la comarca, al Ministerio de Ambiente, a los participantes, escuelas, y se hará una campaña de divulgación en las poblaciones cerca de la isla. Las personas interesadas en obtenerlo pueden escribir al correo: escudodeveraguas2018@gmail.com.

Por ahora, los científicos de cada grupo están redactando artículos sobre los principales resultados para revistas especializadas.

Aunque el proyecto ya terminó, han quedado más interrogantes, especialmente sobre las posibilidades de haber hallado nuevas especies para la ciencia.

“Esperamos escribir algún proyecto en esta línea para presentar a la Senacyt en próximas convocatorias”, menciona la Dra. Ibáñez.

“Requerimos volver a hacer trabajos de campo y estudios genéticos, para poder evaluar si realmente son nuevas para la ciencia o no. También debemos ir a tierra firme, y la más cercana sería el Humedal Damani-Guariviara, para investigar la biodiversidad que hay allí y compararla con la de la isla Escudo”.

FUENTE: https://www.laestrella.com.pa/cafe-estrella/ciencia/220225/isla-escudo-veraguas-remanso-biodiversidad